Celebrar en equipo

 

Columna en SomosPymes - Elizabeth Santillán acerca de la importancia de diseñar espacios de reflexión, celebración, cierre de año, en los equipos de trabajo


Llega el final de un nuevo ciclo y nos aprestamos emocional y fácticamente a realizar dos procesos simultáneos: cerrar el año que termina y disponernos al año que comienza.
Frente a estos dos procesos tendemos a realizar un balance de lo que logramos, lo que nos faltó y la oportunidad de diseñar un nuevo año.
Si la vorágine cotidiana te agotó, y si liderás una pyme, un emprendimiento o un equipo, hacé un esfuerzo más, y diseñá el cierre con tu equipo. No necesitás mucho presupuesto: sólo tiempo y un propósito claro.
Época de balance, de medir resultados y de proyectar lo que viene. Oportunidad de declarar lo que queremos que pase en el 2018, lo que cada miembro del equipo está dispuesto a aportar para lograrlo y lo que pide a sus compañeros (entre ellos a quien lidere) para contribuir al logro de esos objetivos compartidos.
Celebrar los logros del equipo es una práctica que fomenta la cohesión, la motivación, el compromiso, la energía y disposición para asumir nuevos desafíos. Tan poderosa herramienta en ocasiones deja de utilizarse por estar inmersos como líderes en múltiples tareas, por no tener el hábito, por creer que es una pérdida de tiempo, porque la cultura organizacional no lo promueve, porque no encuentro nada que celebrar, porque la gente no confía.

¿Crees que este año podés abrir un espacio para que el equipo….?
-distinga sus logros
-reconozca y potencie lo que sale muy bien
-revise aquello que no está funcionando bien
-chequeen metas y expectativas
-refresquen y acuerden las metas, valores y estándares del equipo
Los equipos que celebran tienen líderes que “creen que vale la pena celebrar”

Si creemos que es una pérdida de tiempo, lo será. Quien lidere el equipo, debe creer genuinamente que los resultados son producto del aporte de cada integrante y que esos aportes deben valorarse y reconocerse.
La distinción mediante el reconocimiento explícito del valor que una persona aporta al equipo y a la empresa, es un factor clave para incrementar la motivación.
Si la gente cree que “da lo mismo” que se hagan bien o mal las cosas, comprometerse o no con su trabajo, se inicia un proceso de desgaste cuyo costo invisible es altísimo para la empresa.

Los equipos que celebran usan el “nosotros” y saben para qué están juntos
Se sienten orgullosos de la identidad del equipo y del proyecto del que participan. Viven los logros de uno de sus miembros como propios, porque entienden que son parte de ese logro, indirecta o directamente, porque el equipo es el que genera el terreno propicio para que emerjan.

Los equipos que celebran se sienten protagonistas de la realidad que generan
Reconocen que sus acciones generan realidad, tanto con sus palabras, sus acciones cotidianas, sus actitudes, sus decisiones. Creen en su libertad de acción y elección, y se responsabilizan por ellas.

Los equipos que celebran aprender de sus errores, sin buscar culpables
Como asumen la responsabilidad de sus actos, entienden su contribución a las situaciones que generan. Y confían unos en otros, en que los errores que cometen son honestos (no en contra del objetivo, no para dañar a otros).
Los interpretan como equivocaciones que es necesario repensar, evaluar, aprender y corregir, para crecer. No se quedan “pegados” en la búsqueda de culpables, porque saben que ese camino los lleva a deteriorar relaciones, perder tiempo y energía valiosos en el pasado.

Los equipos que celebran aprenden de sus logros, sin descansar en los laureles
Celebran los logros, aprenden de lo que hacen bien. No se jactan de los resultados ni creen en el “ya llegamos, no tenemos nada más que aprender, somos los mejores”.
Porque entienden que el mundo no se detiene, que lo que hoy está funcionando mañana ya no, que la vida organizacional es un proceso que se equilibra en subidas y bajadas; donde lo más importante es crear una red de contención emocional en el propio equipo que disfrute de las subidas y procure los óptimos cuidados durante las bajadas (sin victimizarse).

Los equipos que celebran crear espacios para detenerse, respirar y seguir adelante
Hacer, hacer, hacer, hacer, sólo generar resultados en el corto plazo. Siguiendo a Covey, toman su tiempo para afilar la sierra. Creen que detenerse no les quita tiempo, sino todo lo contrario: vuelven a la operación con otro aire, enfocados y confiados, sintiendo que son parte del equipo y no individuos aislados que tienen que enfrentar solos los problemas cotidianos.
Se dan ánimo, se estimulan a crecer y abordar nuevas situaciones; se desafían a superar creencias limitantes y ampliar su marco de interpretación y acción.

Los equipos que celebran se divierten
Disfrutan del tiempo compartido, no con el objetivo de “zafar” o evitar el trabajo, sino como formar de generar el clima óptimo que produce mejores resultados y mejor calidad de vida.

Y como ya habrás descubierto, cuando hablamos de Equipos que Celebran no estamos hablando sólo de realizar una fiesta, o una reunión divertida… sino más bien, de generar un espacio donde podamos reflexionar y buscar “deliberadamente” cuáles han sido nuestros logros, reconocerlos/expresarlos y cuáles son las oportunidades para desarrollar todo nuestro potencial para Ser y Hacer aquello que da sentido a nuestra vida. Miércoles, 27 Diciembre 2017 20:14 - SomosPymes.com